Es lo primero que haces: abres los ojos, vas a la cocina y enciendes la cafetera. Crees que te ayuda a despertar, pero en realidad estás saboteando tu energía para el resto del día.

El problema del Cortisol

Cuando despiertas, tu cuerpo produce naturalmente un pico de cortisol, la hormona que te pone en alerta. Si tomas cafeína en ese momento, ocurren dos cosas negativas:

  1. Tu cuerpo deja de producir cortisol por sí mismo (se vuelve perezoso).
  2. Generas tolerancia a la cafeína, por lo que mañana necesitarás dos tazas.

La solución: Espera 90 minutos

El neurocientífico Andrew Huberman popularizó esta regla: espera a que tus niveles de cortisol bajen naturalmente (aprox. 90 minutos después de despertar) antes de tu primera taza.

El resultado: Energía sostenida durante toda la tarde sin el temido "bajón" o *crash* de las 2 PM. ¡Haz la prueba mañana!